6 CARACTERÍSTICAS DE LA COMPUTACIÓN EN LA NUBE

Si estás familiarizado de alguna forma con el mundo digital, probablemente has escuchado el término Computación en la Nube. Este se refiere a la tecnología que permite y facilita el almacenamiento de todos nuestros archivos e información en Internet, sin la necesidad de preocuparnos por poseer la capacidad suficiente para alojar dicha información en nuestro computador.

La computación en la Nube es comúnmente llamada Cloud Computing o, en español, servicios en la nube, informática en la nube o nube de cómputo. Esta presenta distintas características clave que la diferencian de la computación tradicional:

1. Escalabilidad y elasticidad: tus recursos computacionales no estarán limitados a una capacidad estática. Con esta funcionalidad de las plataformas en la nube tus sistemas se adaptarán a la carga a la que están siendo sometidos, por lo que no se agotará el almacenamiento o la capacidad de computación de tu aplicación.

2. Independencia entre el dispositivo y la ubicación: ya no son necesarios los equipos ni las tediosas salas de data centers. La computación en la nube se caracteriza por la puesta a disposición de consolas de administración y múltiples ambientes de trabajo que pueden ser accedidas a través de un dispositivo móvil, tu editor de código favorito o en tu computador, independientemente del lugar en el que te encuentres ubicado.

3. Seguridad: en la computación en la nube, la seguridad es igual de buena e incluso puede superar a los sistemas tradicionales. Esto se debe, en parte, a que los proveedores son capaces de dedicar recursos a la solución de los problemas de seguridad que muchos clientes no pueden permitirse el lujo de abordar. El usuario de la nube es responsable de la seguridad a nivel de aplicación. El proveedor de la nube es responsable de la seguridad física.

4. Costo: los costos se reducen notablemente. Un servidor en la nube convierte los gastos de capital en gastos de funcionamiento, lo cual tiene como resultado la reducción de barreras de entrada, ya que la infraestructura se proporciona típicamente por una tercera parte y no tiene que ser adquirida por una sola vez o tareas informáticas intensivas infrecuentes.

5. Rendimiento: el rendimiento es una pieza clave en este modelo tecnológico, ya que todos los recursos están dispuestos para la optimización del resultado final. Se crean múltiples integraciones para que el usuario esté en capacidad de hacer un seguimiento permanente e implementar correcciones que permitan obtener aún más capacidad de los mismos recursos.

6. Mantenimiento: en el caso de las aplicaciones de computación en la nube, este proceso se reduce a la asignación de personal capacitado para manejar servicios de seguimiento. La plataforma se encargará de lo demás, ya que el mantenimiento a los sistemas se puede configurar para que se dé automáticamente. Esto reduce tiempos de implementación que resulta en que se pueda centrar la atención en la producción del software.
Ahora que conoces las características principales de la computación en la nube, estás preparado para aprender acerca de AWS o Azure. ¡Conviértete en un experto en Cloud Computing con Next U!