¡Codificar es de hombres! ….perdón, y de mujeres

  • Tradicionalmente se han considerado ciertas tareas o carreras más masculinas que femeninas y viceversa, basados en unas supuestas diferencias en la estructura cerebral de ambos géneros.
  • Sin embargo, estudios neurocientíficos recientes concluyen que no hay diferencia estructural entre el cerebro de un hombre y una mujer
  • Si bien la codificación se ha catalogado tradicionalmente como una actividad masculina, un estudio reciente -2016- concluye que las mujeres codificadoras son mejor calificadas que los hombres, solo si el género se mantiene en anonimato.

 

Tradicionalmente se ha asociado la codificación con competencias consideradas masculinas, vinculadas con el tamaño de la amígdala, o el lado izquierdo del cerebro, como el razonamiento lógico- matemático, el foco en resultados, etc., etc.

Es difícil saber si un concepto con una base pseudocientífica generó toda una teoría cultural de la separación de las tareas por sexos, o si fue al revés, y la ciencia terminó avalando equivocadamente un prejuicio cultural.

Cualquiera que haya sido el origen, el impacto real actual es que las empresas de tecnología encuentran una gran carencia de talento femenino para llenar sus plazas laborales, porque una inmensa mayoría de mujeres se abstiene de considerar una carrera en TI como un derrotero adecuado para su talento. De hecho, según encuestas recientes, solo un 11.2% de desarrolladores de software, por ejemplo, son mujeres.

Esta desconexión mercado-talento ha puesto foco sobre los estudios neuro-científicos  que desde que hace años intentan dilucidar la ubicación del género en el cerebro.

En 2015, un grupo de científicos de la Universidad de Tel Aviv, específicamente, analizó más de 1.400 resonancias magnéticas correspondientes a 169 hombres y 112 mujeres, y descubrió que la inmensa mayoría era un mosaico de estructuras masculinas y femeninas. Solo entre un 0% y 8% la estructura cerebral era totalmente masculina o totalmente femenina.

Es decir, vistos en una resonancia magnética- no hay ninguna diferencia entre el cerebro del hombre y el de la mujer. Estos resultados derrumban el mito de que existe una diferencia estructural que hace que hombres y mujeres hayan “nacido” para tareas diferentes (y en esta separación la codificación le tocó a los hombres…)

Más aún: otro estudio reciente, publicado en 2016  termina de invalidar el mito.

El estudio analiza la conducta de los desarrolladores de software de GitHub, una de las más grandes comunidades de código abierto en el mundo. El análisis concluye que el código escrito por mujeres recibe una rata de aprobación de 78.6% por parte de sus colegas desarrolladores, mientras que el de los hombres es aprobado en un 74.6%, lo que parecería indicar incluso que las mujeres codifican mejor que los hombres. Un pequeño detalle da mucha luz sobre el tema: las mujeres califican mejor solo cuando no se identifican como tales. La calificación resulta desfavorable cuando se sabe que quien codifica es una mujer. (¡)

La neurociencia seguirá explorando, pero estos resultados parecen contundentes al ubicar el tema en el ámbito cultural, que ha generado un prejuicio que aleja a las mujeres de la codificación. ¿Te gusta codificar y eres mujer? ¡Nada te detiene!