Una mirada personal a Steve Jobs

Steven Paul Jobs nació en Febrero de 1955 y murió en Octubre de 2011, a los 56 años. Fue el fundador, Chairman y CEO de Apple Inc.; CEO y accionista de Pixar Animation Studios; miembro de la Junta Directiva de The Walt Disney Company luego de la compra de Pixar. Revolucionó el mundo de las computadoras en 1970, junto con el co -fundador de Apple, Steve Wozniak.

Su biógrafo, Walter Isaacson, lo describe como “el creativo emprendedor cuya pasión por la perfección e impulso feroz revolucionó seis industrias: las computadoras personales, las tabletas, las películas animadas, la música, los teléfonos celulares, y la impresión digital.”

Sus padres biológicos lo entregaron en adopción en San Francisco, California, a una pareja de recursos limitados, con quienes tuvo una relación difícil. Estudió en Reed College, una institución de Arte sumamente costosa para esta familia de escasos recursos, pero los padres adoptivos cumplían la promesa hecha a los padres biológicos, de velar porque Steve se graduara de college.

Después del primer semestre, Jobs dejó los estudios y se dedicó a explorar la filosofía oriental, el LSD y la dieta vegetariana en una comuna hippie donde cultivaba manzanas. Viajó a la India en busca de iluminación y finalmente regresó al mundo laboral en Atari, primero, luego Apple, y el resto de la historia es más que conocida.

Su vida fue controversial, por decir lo menos. Difícil. Exitosa. Lo interesante del caso es conocer lo que este hombre, que evidentemente buscaba mucho más allá, dejó como su aprendizaje vital para generaciones venideras. A continuación, algunas de sus citas más famosas:

  • “Ser el hombre más rico del cementerio no significa nada para mí. Irme a la cama por las noches sabiendo que hice algo extraordinario es lo que más me importa.
  • La creatividad se trata de conectar cosas. Cuando le preguntas a personas creativas cómo hicieron algo, se sienten un poco culpables porque realmente no lo hicieron, sólo lo vieron. Pareció obvio para ellos después de un tiempo.
  • Cambiaría, si pudiera, toda mi tecnología por una tarde con Sócrates.
  • El diseño no es qué aspecto tiene. Es cómo funciona.
  • A veces la vida te va a pegar en la cabeza con un ladrillo, pero nunca pierdas la fe.
  • A veces, cuando innovas, cometes errores. Es mejor admitirlos rápidamente y seguir mejorando tus otras innovaciones.
  • Estoy convencido de que la mitad de lo que separa a los emprendedores exitosos de los no exitosos es la perseverancia.
  • Cada día me miro en el espejo y me pregunto: si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?“. Si la respuesta es “no” durante demasiados días seguidos, sé que necesito cambiar algo.
  • Cuando comienzas a intentar resolver un problema, las primeras soluciones que te vienen a la cabeza son muy complejas, y por eso la mayor parte de la gente se queda parada cuando llega a este punto. Pero si sigues, vives con el problema y pelas más capas de la cebolla, llegas a menudo a soluciones muy elegantes y simples.
  • Estoy tan orgulloso de lo que no hemos hecho como de lo que sí hemos hecho.
  • Tu tiempo es limitado, de modo que no lo malgastes viviendo la vida de alguien distinto.

A veces, las personas viven circunstancias difíciles que les forjan el carácter, pero son capaces de triunfar a toda costa. Steve Jobs dejó un legado tecnológico impresionante, pero también nos dejó su intenso aprendizaje de vida.