¿Te comunicas por Internet, pero conoces la “Netiqueta”?

A partir de la explosión de Internet, la comunicación en línea se ha vuelto predominante sobre los demás mecanismos de comunicación. Se investiga por internet, se compra por Internet, se encuentra pareja por Internet. A veces sorprende ver a personas que, en una misma casa, incluso en un mismo salón, se comunican por chat.

Esta evolución rápida de los modos de comunicarnos ha obligado a la Real Academia de la Lengua Española a establecer ciertos parámetros para entendernos mejor…o al menos evitar un caos comunicacional. Es lo que se llama “Netiqueta” o Etiqueta de la red (net). El Manual de la RAE se llama: “Escribir en Internet: guía para los nuevos medios y las redes sociales”.

http://www.fundeu.es/noticia/la-fundeu-bbva-publica-un-manual-con-decenas-de-consejos-para-escribir-bien-en-internet-7181/

Según el Manual: “En los chats suele usarse para manifestar risa o ironía, la expresión “ja”. Y existen clasificaciones al respecto: “Un simple ja equivaldría a una risa sardónica o irónica que no denota alegría; un jaja , a una risa sincera; y un jajaja a una carcajada”. En tanto “Jejeje es una sonrisa cómplice; jojojo , una risa socarrona; y jijiji , una risilla traviesa o contenida”.

Para responder a la rapidez e inmediatez de un chat, la RAE ha flexibilizado su normativa, al aceptar que se omitan los acentos y los signos de exclamación de apertura (estas?) (que bien!)

En esta misma línea, en chats y SMS permite que se omitan artículos, conjunciones, adverbios y preposiciones y se agreguen abreviaciones. (voy p alla)

La “K” simplifica expresiones más largas como “kieres?” o “K” por “OK”.

Las palabras se estiran, como “adioooooos”, en un intento de transmitir sentimientos, y no es lo mismo decir “no” que “¡¡¡¡¡No!!!!!”

La brevedad lleva a veces a escribir “salu2” cuando se envían saludos, o “bss” por besos; además, se puede escribir “ade+”.

Los “emoticons” o “emojis” vienen a ser un gran auxiliar de la comunicación, en ausencia de la interacción personal, y así una solicitud puede suavizarse con un:$ ; un muchas gracias se refuerza con un (y) y la complicidad se comunica con un ;).

Lo que prevalece en estos cambios es la llamada “Ley del menor esfuerzo”, como ha ocurrido siempre en la historia de la Lengua, desde la evolución del Latín Clásico al Latín Vulgar y de allí a las Lenguas Romance (español, francés, portugués, italiano).

En general, la RAE parece decirnos: “Usen los recursos disponibles con sentido común; si se entiende, va”