¿Qué detiene el emprendimiento en América Latina?

Según un reporte reciente del Banco Mundial, a pesar del importante crecimiento económico de América Latina en la última década, los negocios de emprendimiento evolucionan y crecen más lentamente que en otras regiones.

Durante los últimos 10 años, América Latina ha logrado reducir los niveles de pobreza significativamente, incorporando 50 millones de personas a la clase media. El 60% de la población trabaja en empresas pequeñas, de menos de 5 empleados, que se consideran emprendimientos. Estas cifras normalmente significarían un desarrollo económico importante, que no es el caso. Las empresas tienden a nacer pequeñas y permanecer pequeñas.

El obstáculo no está en el factor gubernamental. En Ecuador, por ejemplo, el Presidente Rafael Correa ha invertido $1.04 billones en la construcción de una Ciudad del Saber llamada Yachay a dos horas de Quito; en Argentina, la Presidente Cristina Kirchner invierte más de $30 millones al año en la feria de Ciencia y Tecnología llamada Tecnopolis; en Perú, el Gobierno ha considerado la inversión pública en Ciencia y Tecnología como prioridad para 2013- 2020, para lo cual ha creado una política de desarrollo.

Sin embargo, según este estudio, hay dos factores determinantes que frenan una potencial expansión del emprendimiento en América Latina:

  • El Capital Humano: no hay suficientes profesionales egresados de Ciencia y Tecnología, como para ocupar las posiciones disponibles en el mercado.
  • Miedo al Riesgo: en América Latina existe una cultura de miedo al riesgo, de vergüenza ante una falla, que previene a los jóvenes de ensayar, probar y fracasar hasta dar con el éxito. El miedo al riesgo y al fracaso existe en todas las culturas, pero según el estudio, este síndrome es mucho mayor en América Latina.

Un gran conocedor de la región, el periodista Andrés Oppenheimer, corrobora esta conclusión. En su reciente libro “Innovar o Desaparecer” dice lo siguiente: “Lo que he encontrado en mis viajes por América Latina es que los elementos que frenan la innovación, son la ausencia de una cultura de admiración por los emprendedores e innovadores, y la poca tolerancia social al fracaso. Estos mismos factores son los que determinaron el éxito de Silicon Valley.” (*)

Por todo esto, parece corresponder a los emprendedores e innovadores latinoamericanos reclamar el espacio social que les corresponde, para alcanzar el éxito profesional y el desarrollo regional, tal como sucede en otras regiones del mundo.