¿Las Credenciales hoy día dicen más que un título universitario?

Quizá todavía no, pero el fenómeno viene creciendo, a raíz de la necesidad de los empleadores de conocer las competencias específicas de los futuros empleados. En consecuencia, los estudiantes son cada vez más cuidadosos seleccionando los cursos y Diplomados que toman, y analizan en detalle qué competencias ofrece cada uno.

Esta necesidad pragmática del mercado lleva a valorar más los cursos que ofrecen Certificados para competencias específicas, y que detallan estas competencias, para que puedan ser vistas por todos. Así el graduado sabe lo que ofrece y el empleador sabe lo que va a obtener con mayor claridad.

En un evento reciente celebrado en Austin, Texas, llamado el South by Southwest Edu conference, se abordó en detalle el tema de las Credenciales. El evento reúne a especialistas en Educación superior, el mercado laboral, y la educación en línea, y analiza las tendencias en estas áreas.

Diversos participantes hablaron de la práctica creciente de otorgar insignias que representan las competencias adquiridas, y a publicarlas en línea, de modo que sean accesibles para todos los interesados. Igualmente, se mencionó el creciente uso de plataformas sociales como LinkedIn, tanto por empleadores como por buscadores de empleo.

Un ejemplo presentado en la conferencia es el una credencial muy conocida como el PMP -Project Management Professional- o Profesional de Gerencia de Proyectos, que resulta vaga para los empleadores, porque no saben en detalle en qué consiste, qué certifica, o qué competencias

desarrolla. Esto ha llevado al Institute of Project Management a precisar las destrezas que desarrolla el certificado e incluso a crear versiones enfocadas en diversas industrias.

Y es que no solo las industrias sino las diferentes regiones geográficas, en EEUU al menos, requieren variaciones de las competencias para adaptarse con más precisión a las necesidades de cada mercado.

Este movimiento hacia las credenciales basadas en destrezas específicas no implica que los títulos universitarios hayan perdido valor al momento, pero sí da luces sobre el tema de la “empleabilidad según competencias y no títulos”.