LA HISTORIA DETRÁS DE SIRI Y SU CREADOR, EL HOMBRE QUE NACIÓ DESARROLLADOR DE APLICACIONES

Siri, la primera aplicación del mundo que funcionó como asistente personal virtual, fue creada por Adam Cheyer, pionero en Inteligencia Artificial, actual director del grupo Advanced Products and Research en VerticalNet.

La aplicación es un producto de Siri INC., una empresa de tecnología que surgió a partir de SRI International, una organización de investigación sin fines de lucro, donde Cheyer trabajaba como Ingeniero de la Computación. El 2010 la empresa fue comprada por Apple, y Siri fue incorporada a los iPhone.

Lo más interesante de la historia de Siri está en cómo se fue creando la vocación y luego se fueron formando las competencias de diseño de aplicaciones, en la mente de su creador.

Siendo niño, a Cheyer solo le permitían ver televisión una hora a la semana, durante la cual, devoraba los comerciales de juguetes. Sin embargo, cuando le pedía a su madre que se los comprara, ella se rehusaba y le daba en su lugar los cartones que vienen en algunos ganchos de tintorería, tijeras, goma de pegar, creyones…..y así, a partir de su sola imaginación, Cheyer comenzó a construir sus propias invenciones y juguetes.

Su segunda pasión era ser mago, y de nuevo con cartones recogidos en la basura, construía el ilusionismo de sus presentaciones en fiestas familiares.

Cuando ingresó en Bachillerato, trató de formar parte de un club de Computación, pero fue rechazado porque no sabía programar. Cada semana los participantes recibían seis problemas de programación para solucionar en una computadora, en media hora, y los ganadores pasaban a formar parte de una organización nacional.

Frustrado por no poder participar, recogía del basurero las preguntas y las anotaciones que se habían tirado a la basura luego del concurso, y se dedicaba a tratar de entender cómo funcionaba la programación. En un par de semanas se presentó de nuevo y fue aceptado, y para el final de ese año, tenía la puntuación más alta del equipo, además de ganar el campeonato anual del Estado.

Ya se había hecho Programador. Solo le faltaba el título que obtuvo en la Universidad de Brandeis.

Y volviendo a Siri, por décadas se había venido investigando el tema de los asistentes conversacionales, pero con Siri se logró integrar tecnologías escalables de una manera fácil, para que cualquier desarrollador de software pueda aplicar la tecnología rápidamente a diferentes dominios.

Los sistemas previos tenían la desventaja de ser demasiado directivos y con opciones muy restringidas, como: “Bienvenido. Puede seleccionar cine, deportes, tráfico”… Además, los sistemas recibían y transmitían información, pero como no tenían la inteligencia para entender el sentido de la pregunta, las respuestas eran muchas veces absurdas.

Para solucionar el problema principal, que es la ambigüedad del lenguaje humano, se implementaron tecnologías de Inteligencia Artificial, y para el manejo de la información se utilizaron tecnologías de búsqueda de data geográfica, un framework para recibir información de diferentes proveedores, un sistema seguro de almacenamiento para la data personal, herramientas de lenguaje, y muchas tecnologías más.

Además de Siri, Cheyer ha creado más de cincuenta aplicaciones: neveras inteligentes que generan recetas y ordenan los ingredientes en línea para que sean entregados a domicilio; televisores a los cuales se les da instrucciones para controlar los electrodomésticos de la casa; equipos de multi -robots; espacios colaborativos de oficinas e incluso sistemas para ser aplicados al área militar.

No hay límites en la implementación de las ideas. En palabras del propio Adam Cheyer: “Siempre haz más de lo que crees que puedas hacer”