EN 2016 PODRÁS IMPRIMIR TUS PROPIOS CUBIERTOS EN 3D

Actualmente hay varios modelos de impresoras 3D en el mercado, pero según Gartner -la empresa de analistas especializada en tecnología- a partir de 2016 habrá muchas más opciones, que cubrirán un amplio rango, desde objetos de uso diario para el consumidor, hasta partes del cuerpo humano en el campo de la medicina.

Los materiales utilizados para imprimir aumentarán, incluyendo níquel, vidrio, fibra de carbón, cera y componentes biológicos. El crecimiento anual esperado por Gartner en la utilización de impresoras 3D a nivel industrial es de 64.1% hacia 2019 y de $21 billones en ingresos para 2020. De hecho, HP ha anunciado que entrará a este mercado a mediados de 2016, y empresas como Microsoft y Google han adaptado parte de su hardware para hacer impresiones en 3D, como es el caso de Kinect, de Microsoft. https://dev.windows.com/en-us/kinect

En el área del consumidor directo, Ericsson ConsumerLab (el ala de investigaciones de Ericsson), realizó una encuesta en Octubre de 2015 entre 6,649 usuarios, quienes respondieron que quisieran imprimir sus propios cubiertos, partes de repuesto, juguetes, y hasta la comida y suplementos nutricionales. Parece ciencia ficción, pero muy pronto los teléfonos inteligentes vendrán con un scanner 3D y crear objetos será tan fácil como tomar una fotografía. Los precios de las impresoras variarán desde las muy costosas hasta las que se pueden construir en casa, por unos $30 apenas.

¿Y qué es la impresión en 3D?

En principio, es la creación de objetos en tres dimensiones a partir de un archivo digital, utilizando un proceso aditivo. En este proceso, el objeto es creado mediante la superposición de cientos de miles de capas del material seleccionado, hasta que el objeto es creado. Cada una de estas capas viene a ser un corte muy fino, horizontal, del objeto a imprimir.

¿Cómo funciona?

Todo comienza con un diseño virtual del objeto a crear, en un archivo especial llamado CAD (Computer Aided Design) utilizando un programa de 3D, o con un scanner 3D, que hace una copia en 3 dimensiones de un objeto. Para preparar el archivo digital para la impresión, el software “rebana” el objeto en miles de capas horizontales. Luego carga la impresora 3D con este archivo, que es leído, capa por capa, hasta crear el objeto tridimensional. Aquí puedes ver cómo funciona: ver aquí

Otros mecanismos de impresión en 3D derriten el material para crear las capas. Los más conocidos son SLS -Selective laser sintering- y FDM -Fused deposition modeling-. Otro mecanismo popular es el SLA o stereolithography, que trata resina fotoreactiva con rayos laser UV, capa por capa.

Posibles aplicaciones

La impresión en 3D es muy útil para generar prototipos, diseños arquitectónicos y maquetas, prótesis hechas con tejido humano, fósiles para el estudio de la paleontología, objetos antiguos para la arqueología, reconstrucción de huesos, etc.

 Cómo aprovechar la impresión en 3D hoy

Hay servicios de impresión en 3 D en empresas como Shapeways, Ponoko y Sculpteo, que imprimen en 3D a partir del archivo digital que el cliente sube a su página web. Estos servicios son muy usados para imprimir maquetas de arquitectura, piezas dentales, prótesis y objetos artísticos.

Si no tienes las destrezas para realizar tus propios modelos, otras empresas como Pinshape y CGTrader ofrecen archivos de modelos en 3D que puedes descargar a muy bajo precio o incluso gratis.

La impresión en 3D es un campo con inmensas potencialidades en el desarrollo software, que quizá valga la pena explorar. ¿No te parece?