¿Quieres tener éxito en tu emprendimiento? Bájale dos al miedo

  •  Aunque América Latina y el Caribe son la segunda región en términos de emprendimiento, la potencialidad encuentra obstáculos de tipo cultural
  •  Los principales obstáculos para el emprendimiento en la región son el miedo al fracaso y el poco prestigio cultural que el emprendimiento aún tiene

La creación de pequeñas y medianas empresas es vista como la gran solución para el crecimiento de América Latina. En este contexto, la región necesita producir muchos emprendedores que creen productos y servicios para atender el mercado local y generar divisas por exportación.

Esto es claro para los Gobiernos regionales e instituciones privadas, lo que ha abierto muchas oportunidades para potenciales emprendimientos locales. De hecho, América Latina es hoy por hoy la segunda región en el mundo en materia de emprendimientos. http://www.worldbank.org/en/news/feature/2015/09/30/emprender-esta-de-moda-en-america-latina

La realidad, sin embargo, es que el gran potencial de la región no ha sido suficientemente explotado. Esto lleva a la pregunta, ¿qué hace que no haya muchos más emprendimientos en una región de gente joven, creativa, con deseos de superación y en un mercado de demanda creciente?

Hay dos respuestas para esto: el miedo a equivocarse y el síndrome de “mi hijo el Ingeniero”

Miedo a equivocarse

En los EEUU, cuna de los más exitosos emprendimientos, el sistema educativo estimula desde temprana edad la toma de riesgos y el aprendizaje a partir de errores. En este contexto cultural, un joven emprendedor sabe que se va a equivocar muchas veces, pero también sabe que de esos errores va a surgir la solución a lo que busca. El error no es un estigma, es parte del proceso que lleva al éxito. (qué mayor prueba de esto que un empresario como Donald Trump, con varias bancarrotas en su haber, es candidato a la Presidencia de la República…)

En América Latina, en cambio, la mentalidad no es tan abierta cuando se trata de cometer errores empresariales, y en consecuencia, el miedo a tomar riesgos se convierte en un gran impedimento para el emprendimiento.

Lo que se percibe como error puede partir de expectativas muy altas en cuanto al retorno de inversión, el crecimiento del negocio, o el tiempo que toma ver resultados. El emprendedor puede encontrar que las cosas no salen como lo planeó en un principio, y ante la posibilidad del fracaso, siente miedo y desiste antes de tiempo.

“Mi hijo el Ingeniero”

Culturalmente, en América Latina los padres esperan que sus hijos terminen una carrera, obtengan un título y de alguna manera demuestren que pueden llegar más lejos que sus padres. Bajo esta perspectiva, eso de “mi hijo el emprendedor, que pretende ganarse la vida encerrado en su cuarto y sin salir a buscar trabajo”, no suena muy alentador para nadie. En consecuencia, la sociedad tiende a castigar a aquellos que se niegan a cursar una carrera y deciden abrirse camino como emprendedores. Estemos claros… ni siquiera a Zuckerberg, Jobs o Gates les fue fácil eso de ser “College dropouts” antes de alcanzar el éxito, ni aun en una cultura que valora el riesgo.

Las barreras culturales al emprendimiento son tan claras que según el Banco Mundial, cuatro de cada diez Latinoamericanos está interesado en abrir su propia empresa, http://www.worldbank.org/en/news/feature/2015/09/30/emprender-esta-de-moda-en-america-latina pero no todos se aventuran, por miedo al rechazo social.

Una vez que conoces tu principal “enemigo”, si estás dispuesto a romper las barreras culturales y probar suerte en el emprendimiento, van algunos contactos que te pueden interesar:

¡No dejes pasar tu sueño de abrir tu propia empresa! ¡Comienza hoy mismo! Y siempre recuerda… ¿Quién dijo miedo?