Cómo convertir tu idea en una empresa exitosa

Cómo convertir tu idea en una empresa exitosa – Si quieres montar tu propia empresa pero solo cuentas con una buena idea, no te preocupes. Facebook, Uber, Google y Starbucks fueron en un momento solo ideas. Lo importante es convertirlas en realidad con determinación y un excelente plan.

El proceso no es difícil, pero requiere tiempo y mucha investigación. Va una sugerencia de los primeros pasos a seguir:

1. Haz inteligencia de mercado

Es el primer paso para evaluar si vale la pena el esfuerzo que vas a hacer. Escribe en un papel el problema que tu idea va a resolver. Identifica a varias personas que tengan el mismo problema y úsalos como clientes potenciales. Habla con ellos, averigua por qué es importante para ellos resolver el problema, en qué manera una solución haría más fácil su vida, y cuánto pagarían por una solución.

Luego analiza la competencia para determinar si tu idea es realmente diferente y si tiene potencialidad en el mercado. Si la respuesta es positiva, ya estás en el camino correcto.

2. Registra la propiedad intelectual de tu idea

Esto garantiza que tu idea te pertenezca y no pueda nadie robarla y frustrar tu esfuerzo. Es fundamental tener una marca registrada, una patente, antes de socializar tu idea. Del mismo modo, asegúrate de no estar violando -sin saberlo- los derechos de propiedad de otras personas, para evitarte demandas y malos ratos a futuro. Apenas tengas la idea registrada, transfiere los derechos de uso a tu empresa. Si aún no tienes empresa, créala y pásale los derechos de propiedad de tu idea.

3. Incorpora tu empresa

El proceso de creación o incorporación de empresa varía según el país, y puede ser más o menos engorroso, pero es definitivamente un paso necesario para tener identidad jurídica. Asegúrate de tener claro todo lo relativo al pago de impuestos y procedimientos legales y comerciales para que comiences a operar con buen pie y no te consigas con sorpresas en el camino.

4. Trabaja en la marca

La idea debe tener ahora una identidad de marca, lo que incluye el nombre, el posicionamiento, lo que quieres evocar en tus clientes, la experiencia que quieres que ellos tengan con tu producto/servicio. En este paso es de nuevo importante hacer inteligencia de mercado: ¿El nombre que escogiste es original? ¿Hay otros servicios con el mismo nombre, o muy parecido? ¿Esto te favorece o no? ¿El nombre que escogiste transmite lo que tu idea es?

Escribe ahora tu elevator pitch (las palabras que usarías para explicar tu producto/servicio a alguien con quien compartes elevador por segundos apenas). Tener en mente esta metáfora te ayuda a redactar algo muy conciso y al grano que describa claramente a cualquier persona lo que hace tu empresa.

Compra un dominio para tu página web, preferiblemente .com. Si no hay una opción disponible, agrégale un número significativo para el nombre, un guión, siglas del país, o busca en .net, o .info, o .org. Un servicio como Dot-o-matter puede hacerte esta tarea más fácil. https://www.dotomator.com/

En principio es preferible que la marca y el dominio que escojas tengan una clara relación, pero si la disponibilidad del dominio te lo impide, dale prioridad a la marca y altera el dominio con números o cualquier otro modificador sencillo.

Finalmente, considera que es más fácil y rápida la identificación de tu empresa por parte de potenciales clientes si el nombre que des a tu marca se relaciona claramente con el servicio o producto que ofreces, y si les resultará cómodo pronunciarlo. Escoge incluso el idioma pensando en tus clientes potenciales y el ámbito de tu operación (Local, Regional, Global)

En una próxima entrega te comentaremos sobre otros pasos necesarios para que tu idea sea un emprendimiento exitoso.