3 consejos clave para retener a tu inversionista

  •    No inviertas en la empresa hasta que el dinero no haya ingresado a tu cuenta de banco
  •    Gasta el dinero de manera conservadora para que rinda y no espantes al inversionista
  •    Mantén a tu inversionista honestamente informado del negocio para que desarrolle la confianza en ti.

 

Si vas a abrir tu propia empresa y ya conseguiste el inversionista que te acompañe, ¡perfecto! ahora lo importante es retenerlo y desarrollar una excelente relación de negocios con él, o ellos. Si todavía no lo tienes, piensa en el tipo de relación que tienes que desarrollar con él, antes de cerrar ese contrato.

No des el acuerdo por concluido hasta que no entre el dinero en el banco

Primero lo primero. Los acuerdos pueden a veces no materializarse, aunque hayan parecido muy sólidos en un momento. No inviertas el dinero que aún no tienes. No vayas corriendo a alquilar una oficina, ni a contratar personal hasta que no tengas los recursos en la cuenta de banco. Solo entonces puedes comenzar a invertir en la empresa. Cuando lo hagas, ten en cuenta que el equipo de computación, los puestos de trabajo, el personal para mantener la empresa funcionando, etc., son fundamentales. El almuerzo súper costoso para festejar el contrato… no tanto.

Gasta el dinero de manera conservadora

Tus sueños pueden ser enormes y tu empresa será muy rentable, ciertamente, pero en el presente, es más saludable que inviertas de manera sabia. La oficina no tiene por qué ser enorme ni en la zona de súper lujo, ni es indispensable el sofá de cuero espectacular en la entrada. Mantén tu salario de manera conservadora igualmente. Sí, eres el CEO, pero para garantizar tu salario de CEO a largo plazo, adjudícate un ingreso moderado y solo aumenta tu salario paulatinamente, a medida que la empresa da ganancias.

Además, podría ser que necesitaras contratar personal clave pero costoso para el emprendimiento. Allí es donde el verdadero CEO hace el sacrificio para la operación exitosa de su empresa.

Recuerda que una señal de alarma para cualquier inversionista es ver al CEO del emprendimiento que financia, dándose una vida de lujos y extravagancias. Tu inversionista sabe tan bien como tú, cómo van los números, así que cuida que no se te espante con gastos que no hay manera de justificar.

Mantén a tu inversionista informado siempre

El inversionista normalmente quiere estar involucrado en el negocio, no en el día, pero sí en la rentabilidad de su dinero. Mantenlo informado vía correo, llamadas y reuniones periódicas. Infórmale no solo del estado de ganancias y pérdidas, sino sobre tendencias del mercado local y de la industria, para que tenga mejor un contexto para calibrar tus decisiones como CEO.

No seas exageradamente optimista. Es tentador compartir solo las buenas noticias, pero muy posiblemente tu inversionista conoce del negocio y del mercado lo suficiente como para saber cuándo no esperar muy buenas noticias. Comparte los éxitos y los desafíos de manera honesta, pero no pierdas la visión optimista a mediano-largo plazo.

Lo importante al final del día es que desarrolles una relación de mutua confianza con tus inversionistas. Son socios en el negocio y una relación ganar-ganar es la que más conviene a ambos.

Pero sobre todo recuerda, que siendo éste un emprendimiento, aun si las cosas no salieran tan bien, tú siempre sales ganando en experiencia, y eso es algo que jamás podrás perder.