El Premio Nobel de Tecnología 2015

Si existiera un Premio Nobel de Tecnología, fácilmente podría llevárselo el Proyecto Loon, creado por Google, y que hará accesible internet a los millones de personas que viven en zonas rurales y están desconectadas del mundo online por no contar con torres celulares en esas áreas.

Las empresas de telecomunicaciones cubren mayoritariamente áreas urbanas, porque la concentración de población hace más rentable la inversión en torres celulares. En consecuencia, un 60% de la población mundial se encuentra sin acceso a internet.

El proyecto Loon consiste en globos gigantes de unos 15 metros de diámetro, inflados con helio, que sostienen una góndola con un equipo de telecomunicaciones de carga solar. El equipo emite una onda radial que se conecta con una red terrestre y genera la señal de internet hacia los equipos y smartphones.

Actualmente el proyecto está en período de prueba, y ya hay una docena de estos globos flotando en la estratósfera, a una altura de 20 kilómetros, más del doble de la altura de los vuelos comerciales. En combinación con proveedores de servicio de telecomunicaciones, estos globos han logrado conectar a internet zonas rurales apartadas en Brasil, Australia y Nueva Zelanda. Para finales de 2015 Google espera tener suficientes globos en el aire como para brindar cobertura de internet a gran parte del hemisferio sur. El producto estará disponible comercialmente en uno o dos años.

El Proyecto Loon comenzó como un experimento de Google X en 2013. Originalmente, la idea de la empresa era comprar el espectro radial para que los globos pudieran operar de manera independiente de los proveedores de servicios de conectividad. Larry Page, CEO de Google, le dio un giro a esta idea, y en lugar de competir con los proveedores de servicios de telecomunicaciones, crearían alianzas con ellos, y les alquilarían los globos, que formarían parte de su propia red.

La idea es genial, por varias razones: en primer lugar porque incorpora a ese 60% de la población no conectada a internet a una potencial masa de clientes de todo tipo de productos y servicios que se venden en la red. En segundo lugar, las empresas de telecomunicaciones están ávidas de encontrar una manera económica de ampliar su cobertura, por lo que los clientes del producto ya están asegurados antes de su salida al mercado. Finalmente, y no menos importante, porque abre el acceso a la educación en línea a millones de habitantes de zonas rurales, que ya no tienen que desplazarse a un centro poblado para estudiar porque pueden hacerlo con cursos en línea.